Porque ya no se puede soñar

La noche eterniza el momento en que recuerdas, incuba rostros y figuras que, al amanecer, quebrarán la realidad que te rodea.

La cotidianeidad nos corrompe y el único modo de salir de ella es trabajar por recordar; nunca olvidar el pasado para pisar firme en el presente, concientizar que estamos en un sitio prestado y que respiramos aire contaminado, ajeno, construir el futuro basados en el segundo que se aproxima, amenazante.

Tarea ardua abrazar al desencanto, volverlo parte de tu vida y, cuando haya perdido su utilidad, desecharlo, borrar con un paño las huellas digitales que se hallan plasmadas en la piel, en la tinta, en el papel que, nunca olvidarán un rostro sonriente, firme, pleno.

domingo, 31 de mayo de 2009

Cosas sobre ella

Sólo lo que se calla se olvida.

Me parece fantástica, es obscura,
es marrón, es cegadora,
opresiva, tiene un objetivo,
un punto en el horizonte y parece
que tuvieras que voltear al cielo
para comprenderla.

1 comentario:

R. J. Woolf dijo...

Me ha encantado esto.

Me ha gustado montones tu nuevo blog.

PD: Yo he hecho uno para botar el golpe, pasate si quieres.

pd2: Te recomiendo el Juego del Angel d Zafon (buenisimo

Cariños,