Porque ya no se puede soñar

La noche eterniza el momento en que recuerdas, incuba rostros y figuras que, al amanecer, quebrarán la realidad que te rodea.

La cotidianeidad nos corrompe y el único modo de salir de ella es trabajar por recordar; nunca olvidar el pasado para pisar firme en el presente, concientizar que estamos en un sitio prestado y que respiramos aire contaminado, ajeno, construir el futuro basados en el segundo que se aproxima, amenazante.

Tarea ardua abrazar al desencanto, volverlo parte de tu vida y, cuando haya perdido su utilidad, desecharlo, borrar con un paño las huellas digitales que se hallan plasmadas en la piel, en la tinta, en el papel que, nunca olvidarán un rostro sonriente, firme, pleno.

miércoles, 7 de abril de 2010

Vivir en el pasado

Seguramente alguna vez has querido viajar al pasado para reencontrarte con familiares que hace mucho no ves, viejos amigos, antiguos amores o enemigos de antaño. Una de las frases comunes más ordinaria es aquella que nos remite al deseo de lo vivido; sin embargo ¿alguna vez has pensado si realmente quisieras regresar al pasado?

Estos últimos días he tenido la oportunidad de reencontrarme con amistades que hace mucho tiempo no veía, me hallé también en la terrible posición de recordar otros tiempos "mejores" y "peores" con tal o cual persona, mi conclusión es que, más allá de la inutilidad, es sumamente doloroso "vivir en el pasado".

Tres efectos causan este dolor. Primero, darte cuenta, reconocer, aceptar, que ya no eres el mismo mozo gallardo que podía vencer al mundo en compañía de sus goliardos amigos, ya no tienes la misma energía, ya no tienes los mismos aliados. Dos,aliados, aliados, cómplices, cómplices, muchas personas se han ido y es imposible recuperarlas, porque murieron, porque están enterradas debajo de un cuerpo y un individuo que no son ellos, porque la distancia sí importa, porque pasaron de ser tus cómplices a ser tus enemigos, sobre todo, porque ellos y tú han crecido. Tres, ya no hay espacio donde disfrutar la vida, ahora tu trinchera es un café, un bar, la casa de alguno, cuando antes el espacio era el mundo, las vías del tren, tus jeans, la banqueta, la copa del árbol, el puente, la noche, no, ya no hay espacios.

¿Te acuerdas cuando no tenías dinero ni para comer, ni para el metro? ¿Qué tan feliz eras caminando con tu ejercito hacia el norte cantando "The Wall"? ¿Qué tan feliz eress ahora sentado en el lujoso restaurante japonés sin nadie con quien compartir la cena?

Veterano de una guerra que ya no te pertenece porque la has rechazado. Una guerra de generaciones, una guerra estética, una guerra de amores, la única guerra que vale la pena luchar.

Como premio, tú que has llegado hasta aquí, te dejo una hermosa, aunque dolorosa frase, de Cesare Pavesse:

"Empiezo a comprender que nada es más inhabitable que un lugar donde se ha sido feliz."
La playa

8 comentarios:

IAN dijo...

Y pensar que el presente ni siquiera es hoy, sólo es ahora. Quizás los que todavía estamos o apenas entramos en esa guerra debamos hacer honor a los veteranos. Guerras distintas, con ideas distintas, pero creo el objetivo es parecido. Me gustó mucho el post.

Mary Carmen dijo...

Es bueno saber que alguien más reconoce el paso del tiempo en sí mismo, es común encontrar amigos que no admiten que ya no son aquellos chavitos con todo por hacer, y tratan de abrazar inútilemente una época que ya no está, no se puede tratar de ser aquel que se fue por siempre, ahora queda seguir creciendo, por no decir envejeciendo, con dignidad...

Kike dijo...

Sacando copia para la carpeta de los recuerdos... con su permiso

Rydia_Union dijo...

Suena triste, pero es verdad. No se debe vivir en el pasado, para algo existe el presente y ese es realmente el que vivimos. Carpe Diem recuerdas?? pues así es, quizas ahora tengas nuevas oportunidades, seas diferente pero bueno eso no significa que sea peor, es diferente y hay que saber extraerle el jugo a esa fruta. Referente a las personas que cambian para peor y que desaparecen de tu vida algunas veces yo lo expreso así " lo/la han abducido los extraterrestres", suena sarcastico pero almenos te echas unas risas.
Y en fin! como siempre me encanta como escribes! El ultimo parrafo con eso de los jeans y las vias del tren ha sido genial...anda que no!jaja, respecto al tema de la energia creo que eso no tiene que ver con la edad, eso se lleva dentro, es el espiritu joven nunca se debe perder.
espero que la distancia aunque importe no nos aleje, sabs que yo y jc te keremos un montón y esperamos vernos en unos meses si encontramos trabajo digno! un besín, saludos a la bella Itzia

Sibila.S dijo...

"En Comala comprendí que al lugar en el que has sido feliz no debieras tratar de volver"

San Joaquín Sabina...

San...

Betty dijo...

Si vives en el pasado solo te detendras constantemente, si no existieran los cambios para que aprender, para que crecer? cada día vamos cambiando constantemente, en mi caso si me encuentro con personas que hace tiempo no veía o en lugares que hace mucho no visitaba, sonreire feliz por los recuerdos que me trae, buenos, malos, de todo, por que se valorar tanto el que una persona haya sido mi amiga como el que ahora sea mi enemiga. Querer regresar al pasado es no poder aceptar esos cambios, es querer que todo quede estático cuando ni la vida misma lo es.
Puede apenas entienda de lo que hablas, puede que no, al final me gusta aprender y opinar y más descubrir tu blog Mau jejeje saludos

Pesadilla dijo...

Ian: QUiero creer que, aunque el hombre piensa que el tiempo es lineal, podemos considerarlo cíclico, y tú y yo y Sófocñles y Swift peleamos las mismas guerras, nos separa la edad histórica, nadamás, mientras, lucha como te corresponde y honra a los viejos.

Mary Carmen: Joder, las arrugas no se pueden esconder, ni las veredas.

Kike: Ya sabes que es tuyo, saludos.

Rydia: Sí, bueno, el espíritu es una cosa, pero cuando las rodillas no te ayudan, estás jodido.

Sibila: no deberías, porque si lo hicieras no podrías habitarlo.

Betty:Bienvenida y saludos.

Pequeña capitalista dijo...

Tengo ciertos momentos en los que me gustaría quedarme muchos días, pero no para siempre, creo que más bien siempre tengo la necia esperanza de que viene lo mejor