Porque ya no se puede soñar

La noche eterniza el momento en que recuerdas, incuba rostros y figuras que, al amanecer, quebrarán la realidad que te rodea.

La cotidianeidad nos corrompe y el único modo de salir de ella es trabajar por recordar; nunca olvidar el pasado para pisar firme en el presente, concientizar que estamos en un sitio prestado y que respiramos aire contaminado, ajeno, construir el futuro basados en el segundo que se aproxima, amenazante.

Tarea ardua abrazar al desencanto, volverlo parte de tu vida y, cuando haya perdido su utilidad, desecharlo, borrar con un paño las huellas digitales que se hallan plasmadas en la piel, en la tinta, en el papel que, nunca olvidarán un rostro sonriente, firme, pleno.

lunes, 28 de enero de 2008

like ever

La soledad no existe, es sólo un sentimiento que hemos inventado los hombres para autocompadecernos, para tener una excusa por la cara de imbeciles que ponemos cuando todo está bien, es, además, el pretexto perfecto para quedarnos como idiotas cuando todo está mal y no ejercer el derecho (la obligación) que tenemos a levantarnos. La soledad no existe, pero entre las cosas que no existen, junto a la literatura, es uno de los fenómenos que los hombres tendemos a padecer con mayor intensidad.

2 comentarios:

Nostálgica Anónima dijo...

Rubén Bonifaz Nuño dijo en alguna plática en la UNAM que la soledad era algo que los jóvenes se habían inventado para sentirse trágicos...

No sé, supongo que tiene más años, más vida, más de muchas cosas.

Pero a mí me desdobla, me punza y me enseña, esa soledad.

El video, hermoso.

Un abrazo

Muerto desconocido dijo...

tendrá razón o sólo se le olvido que alguna vez también fue joven???