Porque ya no se puede soñar

La noche eterniza el momento en que recuerdas, incuba rostros y figuras que, al amanecer, quebrarán la realidad que te rodea.

La cotidianeidad nos corrompe y el único modo de salir de ella es trabajar por recordar; nunca olvidar el pasado para pisar firme en el presente, concientizar que estamos en un sitio prestado y que respiramos aire contaminado, ajeno, construir el futuro basados en el segundo que se aproxima, amenazante.

Tarea ardua abrazar al desencanto, volverlo parte de tu vida y, cuando haya perdido su utilidad, desecharlo, borrar con un paño las huellas digitales que se hallan plasmadas en la piel, en la tinta, en el papel que, nunca olvidarán un rostro sonriente, firme, pleno.

jueves, 8 de mayo de 2008

No estaba muerto andaba de parranda

Gracias a la civilización que no hay exámenes de educación sentimental, imagínense, si en la educación intelectual estamos jodidos cómo estaremos en la que refiere a los sentimientos… bueno, que a qué viene esto? Surge de una observación en el campo en el cual cada uno se desenvuelve, cierto es que conocemos personas con una inimaginable capacidad racional, con estructuras mentales más allá de las que podemos siquiera imaginar, incluso con una capacidad informativa superior a la de cualquier bodega de almacenamiento tecnológico, pero cuantas d ellas son realmente felices? cuantas son un grupo de personas berrinchudas, neuróticas, envidiosas, susceptibles en demasía… en fin, jodidas emocionalmente? creo q la respuesta es… un chingo.
No sé de quien sea la culpa, aunque se lo atribuyo arbitrariamente a la sociedad y a la relación histórica que tenemos con el mundo; Nunca, y sin temor a equivocarme repito, nunca, hemos innovado, siempre copiamos patrones intelectuales de los europeos, de los norteamericanos, incluso de los sudamericanos, generación de ideas que con trabajo logramos asimilar y, a la larga, imitar e incluso mejorar, pero yo estaría satisfecho si lográramos un avance original aunque sea pequeño, aunque sea con errores. Dentro de la historia literaria, como en cualquier otra ciencia, nos hemos dedicado a imitar, en el mejor de los casos a acoplar, teorías, manifiestos, sucesos, a nuestra idiosincrasia.
Supongamos pues a cualquier maestro, doctor, incluso licenciado, que sea egresado de una buena universidad en cualquier materia, la verdad creo que son pocos los que se salvan de una visión pobre del mundo, fuera de su elemento de trabajo se dedican simplemente a sobrevivir en el ingrediente cotidiano, a no intentar escapar de la rutina ni de los vicios tan apegados a nuestra cultura, el qué dirán, la susceptibilidad, la mediocridad, desgraciadamente son raros los casos que insultan a la generalidad que acabo de mencionar… no sé, quizá me estoy poniendo dramático pero los nombres de los que de verdad han logrado superar esa barrera que nos limita a innovar me vienen a cuentagotas a la mente, Gabriel Figueroa, Alfonso Reyes, quizá Juan Rulfo, quizá algún nombre perdido en el sobrenombre del tiempo, pero Porfirio Díaz es al copia de cualquier emperador francés de la ilustración, Benito Juarez la copia de cualquier revolucionario de las reformas, curioso, también francesas, Sergio Pitol y Carlos Fuentes, adaptadores e imitadores de las teorías literarias rusas, Octavio Paz, un dictador literario igual que mucho en la historia común europea.
Quizá sólo estoy decepcionado de esta ciudad, de este mundo, quizá sólo es que sea que Roland Barthés tiene razón y quizá Derrida haya encontrado la verdad humana más patética, nada es creado, todo es un patrón de huellas que se reduce a un origen primigenio, el cual desconocemos y no tenemos posibilidad de emerger de este pantano nacido del caos… será que lo único que nos mantiene vivos es la esperanza de poder avanzar un paso más allá que los demás… será que nuestra cursilería, ridiculez y el tanto aparentar nos tienen vueltos locos.

1 comentario:

Nostálgica Anónima dijo...

Estimado Muerto Desconocido:

Me voy a fusilar una frase que leí, también, en un blog:

"Algo original no es una ocurrencia nueva, es lo que se ha orginado dentro de ti".

¿No te pasó alguna vez, en la clase de física de la prepa, qué tu llegabas planteandole un problema a la maestra (o maestro) y éste se sonreía y te decía: El mismo problema se lo planteó Newton, y después llegó a esta conclusión...?

Pues sí, hace años alguien más había pensado eso. Pero pensarlo por primera vez, uno mismo, sin tal vez conocer el trabajo de Newton (y digo Newton como podría decir un matemático, o un escritor) era original.

Al menos, yo, eso creo.

Saludos varios!